Nueve tipos de material
Tarea, evaluación, foro, texto, archivo, vídeo, audio, clase en vivo y enlace, cada uno colgado de la semana que le toca. El orden dentro de la semana lo pone el docente.
22 módulos para un IES: matrícula por carrera, semestre, ciclo, turno y sede, cobranzas con pasarela, EFSRT, certificaciones, bolsa de trabajo y seguimiento del egresado. El aula virtual viene dentro.
Se instalan juntos y leen la misma matrícula: lo que se escribe al matricular no se vuelve a escribir, y de ahí salen las aulas, el registro de notas y el estado de cuenta. Sin exportar nada.
Siete pestañas por aula, el material repartido por semanas y un motor de evaluación propio, dentro del mismo sistema académico donde el docente lleva su registro de notas. Sin instalar nada aparte.
Tarea, evaluación, foro, texto, archivo, vídeo, audio, clase en vivo y enlace, cada uno colgado de la semana que le toca. El orden dentro de la semana lo pone el docente.
Copiar un material, una tarea, un anuncio o un foro a todas sus otras aulas, por curso, carrera o sección, o traerse el contenido del ciclo anterior. Quien dicta el mismo curso en cinco secciones lo arma una vez.
Con retroalimentación individual o masiva. Los plazos van por estudiante: ampliar la fecha o dar intentos extra a uno o a varios sin tocar los del resto.
Cada actividad se ata a un indicador real del registro y hereda su peso. La nota del aula virtual es la nota del registro.
Quién hizo qué, con qué cuenta, cuándo y desde qué IP. Si un alumno reclama una nota borrada, ahí sale quién la borró.
La sección A y la sección B del mismo curso son dos aulas distintas. El docente entra a cada una por su lado, y lo que cuelga en una no aparece en la otra hasta que lo replica.
El estudiante entra y ve el material de la semana, lo que tiene pendiente y lo que ya entregó, aula por aula. Sin buscar en tres sitios.
Sube su entrega de tarea y sus evidencias al portafolio, desde la web o desde el celular. Mismo archivo, misma carpeta.
Si se le pasó la fecha, pide prórroga con motivo y el docente la aprueba o la rechaza. Queda por escrito quién la pidió y quién la resolvió.
Foros generales o colgados de un material. En modo privado cada estudiante ve solo lo suyo, útil para preguntas que no se comparten con la clase.
Los anuncios del docente llegan al tablón del aula y, si su instituto lo activa, al celular como aviso push. El aula también tiene chat.
Sus aulas salen de su matrícula. Si Matrícula lo mueve de sección, sus aulas cambian solas.
Opción única, verdadero/falso, respuesta corta y redacción. Se arma una vez y sirve para los ciclos siguientes.
Recargar la página no regala tiempo: el reloj no vive en el navegador del estudiante. Si se le cae el internet, al volver encuentra el tiempo que le quedaba.
Cada estudiante recibe un subconjunto distinto del banco, y ese subconjunto es siempre el suyo. Al volver a entrar encuentra el mismo examen.
La nota sale sola. El docente corrige a mano solo la pregunta de redacción, y al ponerle su puntaje la nota se recalcula sin tocar nada más.
Un corte de luz, una pregunta mal planteada: el intento se anula y se rehace. La anulación queda en la bitácora.
Qué pregunta falló todo el mundo y qué nota sacó cada uno, con la exportación a Excel para el informe que pida la dirección. Sin rehacer la cuenta a mano.
Antes de reordenar el módulo lo probamos sobre una copia real de un instituto: los 892 materiales y los 22 foros seguían ahí, uno por uno. No se perdió nada.
Por cada módulo formativo queda registrado el centro de prácticas, el jefe responsable, las fechas, las horas, la visita de supervisión y la nota. Cuando toca sustentar, el expediente ya está armado.
Certificación modular, grado y título, cada uno con su denominación y su resolución. El catálogo de denominaciones lo mantiene su instituto: si cambia el nombre de una carrera se cambia ahí, y nadie toca el sistema.
Convocatorias dirigidas a aulas concretas. El estudiante postula desde su portal con su C.V., y el responsable ve la lista de postulantes y le escribe desde el mismo módulo.
Dónde trabaja, en qué condición, con qué cargo y en qué rango salarial. Junto con la bolsa de trabajo es el mecanismo de intermediación laboral que el MINEDU pide acreditar a los IES, y el sistema lo saca en reporte.
Inicio con campana de avisos, Aula Virtual, Notas, Horario, Agenda en calendario, Pensiones con su cronograma, Matrícula, Bolsa de trabajo, Compañeros, Instructores, Anexos, Documentos, Mi ficha y Mi familia. Catorce pantallas.
Cinco momentos que un IES repite cada semestre, y lo que queda escrito en el sistema al terminar cada uno. Ninguno se prepara aparte: todos salen del mismo sitio donde se matricula.
La matrícula pregunta una vez por la carrera, el ciclo, el turno y la sede. De ahí salen las aulas del estudiante, su horario y su cronograma de cuotas, sin volver a digitarlo módulo por módulo.
Cada sección de un curso es un aula propia, con sus siete pestañas y el material repartido por semanas. El estudiante entra y ve las suyas, sin enlaces ni claves de otro sistema.
Cada módulo formativo lleva su centro, sus horas y su visita de supervisión anotadas al día. El expediente se llena mientras el estudiante practica, no la semana de sustentar.
Lo calificado en tareas, foros y evaluaciones entra al registro con el peso de su indicador. El docente cierra su acta sin transcribir nada de un lado a otro.
Sale con su certificación modular y, al terminar, con su grado y su título, cada uno con su resolución. Detrás le queda abierta su ficha de egresado.
Es propio, y corre en el mismo sistema donde están la matrícula y el registro de notas. Las aulas se arman con la matrícula del ciclo, y a fin de ciclo nadie pasa notas de un programa a otro. No hay dos instalaciones que mantener.
No. El cronómetro corre en el servidor, no en su navegador. Cada estudiante recibe además un subconjunto distinto del banco de preguntas, y ese subconjunto es estable: al volver a entrar ve el mismo examen. Si hubo un problema real, el docente anula el intento y queda registrado en la bitácora con cuenta, hora e IP.
Sí. Se cobra con tarjeta, Yape o Plin, tanto desde el portal del alumno como desde caja, y lo cobrado entra en Cobranzas junto con las cuotas, la mora y los recibos. La pasarela se activa por instituto: hace falta que el proveedor de pago le dé de alta el comercio.
Guarda la evidencia y la reporta: el puesto del egresado, su condición laboral y su rango salarial, y las convocatorias de la bolsa de trabajo con sus postulantes. Con eso un IES acredita su intermediación laboral. La presentación y el resultado del procedimiento son de su instituto: no tramitamos ante la autoridad.
No. El mismo curso existe en 3 locales y 91 aulas, y ninguna ve el contenido de otra. La sede viaja con la matrícula, junto con la carrera y el ciclo, y el aula hereda ese corte sin que nadie lo configure dos veces.
Armamos un aula de una carrera de su instituto y la recorremos con usted: material, tarea entregada, evaluación con cronómetro y la nota entrando al registro. Sin compromiso.